
Sobre Marina
Marina tiene 90 años.
De joven fue modista y siempre tuvo una sensibilidad especial para todo lo que podía hacerse con las manos. Con los años, la pintura acabó ocupando un lugar cada vez más importante en su vida.
Nunca pintó pensando en exposiciones, galerías ni en vender su obra. Pintaba porque le gustaba.
Y pintaba mucho.
Crecer cerca de ella ha sido crecer rodeada de cuadros. Ver aparecer uno nuevo cada poco tiempo. Encontrarlos apoyados en una pared, encima de un mueble o esperando su sitio en alguna habitación. Paisajes, flores, calles, rincones y, una y otra vez, el mar.
Hay algo que siempre me ha llamado la atención: Marina pinta lugares que le apetece recordar. A veces porque ha estado allí. Otras, simplemente porque una imagen le ha gustado lo suficiente como para querer llevarla al lienzo.
Durante años, prácticamente todos esos cuadros se han quedado aquí, en casa. Los hemos visto nosotros, nuestra familia y poco más.
Y siempre he pensado que era una pena.
YayaMarina nace precisamente de ahí: de enseñar lo que durante tantos años solo hemos visto en casa.
Sin convertir a Marina en algo que no es. Sin pretender construir ahora una carrera que nunca buscó. Simplemente abriendo una puerta para que otras personas puedan descubrir sus cuadros.
Y, quizá, para que alguno de ellos deje nuestra casa y encuentre la suya.